Ganar a la ruleta.
Las ruletas en las salas y casa de casinos son una atracción infaltable. La emoción y la excitación que provocan en los apostadores es inigualable… y extrañamente esta emoción se repite en las versiones electrónicas, tanto de casinos reales como en casinos online o virtuales.
Su protagonismo en las películas es infaltable, como señal de diversión, poder, suerte y atracción. Todos queremos empujar nuestro bote de fichas hacia un número y ver a la pequeña bolita depositarse sólo en él, ¿verdad?
Bueno, pues, para ganar en la Ruleta hay ciertos trucos y consejos, como estos que hemos recopilado y anotado más abajo.
Trucos, consejos y más.
En la ruleta, en especial en su variante presencial, los cálculos de probabilística son esenciales. Claro que si la intención es jugar para divertirse, uno no va a estar sacando cuentas dentro de su cabeza todo el tiempo. Por lo tanto, nos confiamos en eso que denominamos “suerte”, mezclado con una cierta atracción o disposición con un número, color, grupo o característica esenciales para depositar tanto nuestras fichas como nuestras esperanzas de vernos saltando sobre un pie al finalizar la ronda.
Una teoría de juego muy reconocida y aceptada es la de los ciclos de juegos. En estos, existen micro y macrociclos ganadores y perdedores, y la técnica para ganar está en identificarlos y jugar con el viento a favor: participar de los ciclos ganadores, alejarse de los perdedores.
Otra teoría es la de “favor y contra”, es decir, jugar a favor o en contra de la Casa de Juegos. Para ello, utilizamos grandes poderes de observación, e identificamos los faltantes y los existentes: las docenas que no han sido vistas, los plenos que hayan o no salido… esto nos impulsa a apostarle al ciclo, al número, al color que aún no haya aparecido. Además, dentro de la técnica de jugar “a favor” de la casa encontramos la estrategia que supone la repetición de actos: si la bola ha caído sobre un número, esta técnica indica que el movimiento del crupier hará que se repita una acción semejante.
Claro está, que no será buena idea mantenerse aferrado a sólo una técnica de juego férreamente. La mejor idea es combinar todas las estrategias en los momentos más oportunos, y sobre todo: saber retirarse a tiempo.
El presupuesto de juego.
Como en cualquier actividad de azar, en la ruleta será ideal tener pensado claramente un monto máximo para las apuestas. Esto quiere decir que no acudas al Casino con todo tu sueldo en el bolsillo, pues podrías perderlo todo. Cando entras al casino piensas que vas a perder dinero… pero dentro de tu mente hay una esperanza fuerte de salir convertido en todo un millonario, con todo y yate. Esto a veces ha sucedido, pero son tan pocas las oportunidades que tienes de ello que es casi absurdo.
Mejor será establecer un monto que podrás perder sin salir del Casino como un pordiosero. Esto te ayudará, además, a cuidarte en tos apuestas, y a no dejarte llevar por presentimientos de los que podrás arrepentirte.
Y la mejor técnica es la de divertirse. Considéralo como una inversión para tu entretenimiento: si vas a jugar, está dispuesto a perder ese dinero. Nada más deplorable que ir al casino sabiendo que vas a perder, y salir del casino triste por haber perdido.
Errores comunes de novatos en el Poker.
Cuando estás aprendiendo a jugar al Poker, y estás encaminado a convertirte en todo un tiburón, un As en las mesas de Casinos, puede que cometas algunos errores que hagan que tu camino sea algo empinado.
A continuación veremos algunos de los errores más comunes que cometen los novatos y principiantes en este juego, para que puedas apreciarlos ¡y evitarlos!
Error de novato…
Quizás el primer error de los novatos esté en directa relación con el blofeo. El bluff, bluffing, blofeo o faroleo es la acción de engañar, mentir, actuar… todo persiguiendo un propósito. Se hace para asustar a los contrincantes, o para hacer elevar las apuestas en el bote… pero siempre y cuando en verdad sepamos hacerlo. Pocas cosas tan desesperanzadoras para el juego como un novato que farolea sin saber hacerlo.
Los jugadores principiantes suelen caer en las garras de la impaciencia. Quieren ganar a toda costa, y eso les termina por costar caro: sus ansias les impulsan a apostar en todas las manos, incluso con malas cartas, no más que para sentir la emoción de arrojar algunas fichas sobre el paño. ¿El remedio? Pues los abuelos tenían una frase muy sabia: “si al Poker quieres ganar, no te canses de pasar”.
Por el contrario con el impaciente, el jugador demasiado conservador termina por cansarse del juego en poco tiempo, pues le quita la emoción. Y no sólo a él, sino también a los que comparten con él la mesa de juegos y deben aguantar sus prudencias y sus demoras en cada ronda. Se debe aprender a arriesgar cuando está justificado, y si te sirve de algo, puedes practicarlo en salas online de juegos gratis.
Por más que uno le insista al asunto, hay días que, simplemente, estamos de mala racha. Tenemos mala fortuna, nos encontramos desesperanzados, estamos cansados y nos falta la motivación. Hay algo que podemos hacer, y eso es intentar elevar el humor. Hacer lo posible por disfrutar lo que estemos haciendo. Pero si aún así no logramos salir de nuestra mala suerte, entonces quizá lo mejor que podemos hacer es retirarnos de la partida.
Por el contrario, a veces simplemente tuvimos una mala fortuna. Un error de novatos es retirarse ante la menor señal de alarma: si tan sólo una mano no han tenido buenas cartas, se retiran, asustados. Pues hay un dicho muy cierto: el que no arriesga no gana. Claro está: el que lo arriesga todo, ¡también puede perderlo todo! Es importante hallar un balance entre estos dos extremos tan opuestos.
Pero demasiado balance tampoco es ideal. El juego monótono es otro error de novatos, que piensan que si mantienen igual estilo de juego y niveles de apuestas no revelarán sus cartas. Pues esto es un error, ya que cuando tengan una gran mano, no se sentirán a gusto de elevar las apuestas, y si lo hacen se verán totalmente expuestos. Se debe ponerle un poco de sal a las partidas.
Y por último, pero no por eso menos importante, los novatos suelen tener demasiada sed de victoria. Para aprender es necesario perder una que otra mano. De ello aprendemos, nos nutrimos y, eventualmente: mejoramos. Por eso lo más importante es divertirse y disfrutar de este maravilloso juego.